Se acerca el verano y los contrastes de temperatura son el principal motivo de los resfriados veraniegos. Aunque no podemos negar que los aires acondicionados nos aportan una mejor calidad de vida en épocas calurosas, debemos reconocer que el abuso de los aparatos de aire acondicionado pueden jugarnos un mala pasada. El aire acondicionado en la oficina es un enemigo disfrazado

La legislación laboral actual nos indica que debemos evitar temperaturas y humedades extremas, cambios bruscos de temperaturas y corrientes de aire traicioneras. Se calcula que los aires acondicionados son los culpables del 50% de las bajas laborales y absentismos en verano. Resfriados, afonías, contracturas musculares,dolores de cabeza, irritaciones cutáneas y oculares son los principales motivos de consulta en los centros de atención primaria-durante el período estival.

La prevención en el ámbito laboral, donde pasamos la mayor parte de nuestro tiempo, es fundamental. Los filtros acumulan gérmenes que son el foco de muchas de las molestias respiratorias que padecemos y de numerosas enfermedades que podemos contraer en el trabajo. Los filtros deben ser revisados periódicamente y si no es así, debemos ser suficientemente resposanbles para reclamar que sean revisados y cambiados con frecuencia.

En general se considera pertinente realizar una revisión de la temperatura y el mantenimiento de los aparatos de aire acondicionado, como mínimo una vez al año.

Siguiendo los consejos del Health and Safety Executive, publicados online, para evitar enfermedades respiratorias, como bronquitis y  faringitis, piel seca, fatiga, dolores de cabeza y sensación de malestar es conveniente mantener la temperatura entre 23 y 26 grados. Además, una humedad relativa del aire superior al 70% está relacionada con un mejor sensación termal. Para conseguir esto, un humificador resulta muy útil

Pero el aire acondicionado, en el entorno laboral, también es una fuente de conflicto. Una temperatura adecuada influye directamente en el rendimiento laboral. Según el Barómetro HGS de la Salud en entornos laborales, el 49% de los trabajadores considera que la temperatura en su lugar de trabajo no es la adecuada, el 81% que repercute de forma negativa en su rendiminiento y el 56% reconoce y reivindica que la climatización en su entorno laboral

Convivir en un entorno laboral no es fácil. Debemos gestionar el entorno laboral con grandes dosis de empatía. Compartir espacio vital en el trabajo, el mismo aire, las distintas manías personales, las individualidades personales es un reto que sólo nosotros mismos debemos gestionar. Entrenar la empatía y la asertividad para poder entender más a las personas es un reto que, como empleado, deberíamos asumir. Un reto difícil, pero altamente gratificante.

 

Foto de Piutus en Flickr Creative Commons.