Ser feliz en todos los ámbitos de la vida es el reto más importante del ser humano. En parte la felicidad depende básicamente de la nuestra capacidad para aprovechar los momentos, saberlos vivir plenamente y saborear los instantes con plena consciencia. La felicidad laboral es algo que no debemos dejar pasar de largo.

La felicidad en el trabajo es un concepto que ha pasado del plano filosófico al escenario empresarial en poco tiempo. Los nuevos empresarios deben contemplar, para mejorar el rendimiento de sus trabajadores y los resultados empresariales, factores tangibles como la estabilidad, la remuneración justa, un plan de carrera, el buen clima laboral con el salario emocional y el reconocimiento y el compromiso del colaborador con la empresa.

Según una encuesta realizada por la empresa Adecco a finales de 2015, el buen clima laboral y el desarrollo de las propias habilidades son los dos factores que aportan índices más altos de felicidad en la empresa.

Las organizaciones modernas deben conformarse no para saciar los anhelos financieros de sus accionistas ni para satisfacer los objetivos de productividad de los mandos medios. Las empresas de hoy en día deben poner en valor las personas, su motivación, el compromiso y la implicación. Los profesionales felices se sienten orgullosos de pertenecer a su organización, colaboran en construir empresas competitivas e innovadoras. Son personas que se siente agradecidas y afortunadas, que construyen su compromiso día a día, con un buen clima socio laboral, inclusivo y abierto. La expresión de emociones positivas en dinámicas laborales son un fuente inagotable de felicidad y bienestar, que favorecen al individuo y también al colectivo.

Para poder integrar la felicidad en las empresas, es importante, repensar el rol de los departamentos de Recursos Humanos. La implantación de procesos que refuercen la motivación, la implicación y el compromiso de las personas con talento que quieren ser felices en su puesto de trabajo, debe ser la prioridad de los nuevos directores. Los responsables de recursos humanos deben ser personas preparadas, que sepan gestionar correctamente la gestión de las emociones de sus empleados.

Las empresas sin alma ya no cotizan al alza. Son espacios de trabajo donde trabajan personas con sueños cautivados, entregados a una estabilidad laboral que no les aporta más benefició que un sueldo; personas con capacidades y competencias frustradas. Empresas con altos índices de enfermedades ocupacionales donde el gran protagonista es el estrés, con unos altos niveles de rotación de personal y con problemas crónicos de clima laboral que aumentan la baja productividad y poco compromiso en la empresa.

Pero un empleado feliz no cambia el rol de toda una empresa. Deben ser los líderes, los directivos los que apuesten por darle la vuelta a la moneda y apostar por una nueva forma de dirigir las personas.

Según Talento expansión los factores claves para introducir la felicidad en la empresa son el impacto del trabajo Sociedad, el valor de una retribución competitiva, las políticas de atractivas oportunidades de desarrollo profesional, el balance entre el trabajo y la vida personal y el orgullo y la pertenencia a una empresa de prestigio.

Conseguir afianzar la felicidad en las empresas no es un sueño imposible. Voluntad, compromiso e innovación son las palabras claves para poder atraparlo. Innodriven nos presenta 7 casos de éxito en empresas de sectores diferentes. Desde Google hasta Patagonia. Son diversas las empresas que que han desarrollado una cultura empresarial entorno a la felicidad de sus empleados y ha apostado por la innovación en capital humano; organizaciones que tratan de aplicar la felicidad como cultura corporativas y que generan experiencias autenticas en sus empleados para que el valor de marca sea la felicidad.

La felicidad empresarial favorece la creatividad, aumenta la productividad y despierta la innovación. Un consejo, si eres empresario y no sabes por dónde empezar, deja que te ayudemos. Balanced Life apostamos por la felicidad.

 

Foto de  Cydcor en Flickr Creative Commons.